Amor y Orden en las Constelaciones Familiares: Una Mirada Profunda según Bert Hellinger
Las Constelaciones Familiares por Bert Hellinger, nos enseñan que en el entramado de nuestras relaciones familiares existen leyes sistémicas que rigen el equilibrio y la salud emocional. Entre estas leyes, la relación entre amor y orden ocupa un lugar fundamental.
Hellinger nos invita a comprender que cuando el amor se mueve dentro del marco de los órdenes, se vuelve maduro y sanador. No se basa en sacrificios ciegos, sino en una comprensión profunda de cómo funciona el sistema familiar.
Ejemplos:
- Un hijo que quiere salvar a su madre del sufrimiento actúa desde el amor, sin embargo rompe el orden. Está tomando un rol que no le corresponde.
- Una persona que excluye a un ancestro por haber cometido algo grave está rompiendo el orden de la pertenencia.
Amor y Orden
Hellinger dice que muchos problemas se desarrollan porque las personas piensan que a través del razonamiento, del esfuerzo o del amor podrían superar el orden.
El orden sin embargo, nos viene dado y no es posible sustituirlo por el amor, sería ilusorio. Hay que volver al orden, al punto de la verdad: solo ahí encontramos la solución.
El amor es una parte del orden. El orden precede al amor, y el amor únicamente puede desarrollarse en el marco del orden.
El orden nos viene dado. Pretendiendo invertir esta relación, queriendo cambiar el orden a través del amor, se fracasa forzosamente. Es imposible, el amor se subordina a un orden y después puede prosperar, de la misma manera que una semilla se hunde en la tierra para crecer y florecer ahí.
Los Órdenes del Amor
Órdenes preestablecidos para el amor en toda relación humana. el amor únicamente tiene posibilidades de lograrse donde nosotros conocemos estos órdenes. cuando estos órdenes se respetan, el amor puede fluir libremente y las relaciones se vuelven sanas y equilibradas.
1. Pertenencia: “todos tienen derecho a formar parte”.
2. Jerarquía: “los que llegaron antes tienen prioridad”.
3. Equilibrio: “entre dar y tomar”.
El amor crece cuando hay equilibrio. Se apaga cuando da demasiado o toma sin devolver.