Niños y Adolescentes: señales de desorden sistémico en la familia

Escrito el 13/12/2025
Sofía Mendoza Hernández


En el enfoque de las Constelaciones Familiares, los niños y adolescentes son considerados los miembros más sensibles del sistema.

Ellos a veces perciben dinámicas ocultas, cargas emocionales no resueltas y asuntos pendientes que a veces los adultos no alcanzan a ver.

En el trabajo sistémico decimos que los niños son “los más leales del sistema”.

Ellos sienten todo, incluso aquello que los adultos ya dejaron de sentir.

Lo que no se habla, lo que se excluye, lo que duele… ellos lo muestran.

Desde las Constelaciones Familiares observamos que cada familia es un sistema vivo.

Y cuando un elemento del sistema está desordenado ya sea por duelos no resueltos, exclusiones, conflictos entre los padres o secretos familiares que siempre hay…, esa tensión se mueve hacia los miembros más sensibles: los niños y adolescentes.
 


“Un adolescente no se rebela por capricho; se rebela para encontrar su propio lugar en el sistema”


NO porque estén mal , sino porque AMAN profundamente.

Estas son algunas de las conductas ¿que te resuena?.

Si un niño empieza a mostrar enojo, tristeza, rebeldía, o aislamiento sin una causa clara que tu puedas observar es importante preguntarnos: ¿De quién podría estar cargando este sentimiento?.

Muchas veces, el síntoma del niño o adolescente nos cuenta la historia de un adulto que no pudo expresarse o que pasó por alguna tristeza.

A veces vemos niños que se portan demasiado bien, ¿a qué me refiero portarse “bien”? un niño que no da problemas, es muy obediente, se calla sus necesidades, actúa como un “adulto pequeño”, puede estar cargando responsabilidades o emociones que no le corresponden. 

Esto puede ocurrir porque los chicos, de forma inconsciente intentan compensar algo dentro del Sistema Familiar.

También puede ser que esté tratando de sostener emocionalmente a los padres.

El chico se porta perfecto para no añadir más carga al padre o madre que percibe estresado, triste o desbordado.

A veces, inconscientemente, el niño o adolescente adopta el rol de “el fuerte” , “el responsable” o “el que no da problemas”, como si fuera el adulto.
 




Cuando esto ocurre, podemos decir: Ese niño está ocupando un lugar que no le corresponde.

El cuerpo habla, dolores de cabeza, de estómago, tensión, problemas de sueño… Muchas veces, el cuerpo del niño o adolescente está diciendo lo que nadie se atreve a nombrar.

A veces un niño puede repetir el destino de un abuelo, de un tío, de alguien que fue excluido, juzgado o no visto, sistémicamente sería Lealtades Invisibles. Puede mostrar miedos o culpas que no le pertenecen.

Esto es común en los sistemas familiares donde hay historias no contadas, abortos no integrados, perdidas tempranas o secretos.

Cuando un adolescente no logra avanzar, se paraliza, evita tomar decisiones o vive con miedo constante, es posible que esté sosteniendo algo que no es suyo.

Tal vez está equilibrando una ausencia, una injusticia o una desconexión entre sus padres.
 


“El silencio de un adolescente muchas veces guarda lo que no puede nombrar, sin embargo si siente”


¿Qué puedes hacer como familia?

Mirar lo excluido, todo lo que la familia no quiere ver, se vuelve síntoma en los niños.

Cuando incluimos con respeto a quienes fueron olvidados, algo se libera.

No se trata de contar detalles dolorosos, sino de nombrar la verdad con amor. Lo que se nombra deja de pesar en los hijos. 🙏

También está restaurar la jerarquía que significa esto, los padres siempre van arriba de los hijos. los hijos abajo tomando de los padres.

Esto significa que ellos sientan contención y sientas su lugar, cuando los padres toman su lugar, los hijos pueden relajarse y ser solo hijos.

A veces, como adultos, necesitamos apoyo o guía para mirar lo que nos cuesta o no podemos mirar por sí solos.

Las Constelaciones Familiares y el acompañamiento terapéutico permiten que los niños y adolescentes dejen de cargar lo que no es suyo. Quiero que se queden con esta información con mucho amor se las comparto. 

"Los niños y adolescentes no tienen problemas, tienen mensajes”

Cada conducta difícil es una señal de amor, una lealtad al sistema. Y cuando los adultos nos hacemos cargo de lo nuestro, los chicos quedan libres para vivir su propia vida. ¡Bendita mirada desde el alma!

Si tienes un niño o adolescente que esté mostrando síntomas, comportamientos o emociones que lo preocupan, NO lo juzgues… escúchalo.

Detrás de cada comportamiento hay una historia, y detrás de cada historia, un amor profundo tratando de ser visto. ✨