No elegimos pareja solo con el corazón, también con la historia familiar.
Desde las Constelaciones Familiares entendemos que no elegimos pareja solo desde la conciencia o el gusto personal. Muchas veces algo más profundo está: lealtades invisibles, historias no resueltas y movimientos del sistema familiar.
Pueden haber algunas formas principales de elección.
- Elijo desde la herida (o desde el niño interior). Aquí cuando elegimos, nace de una carencia emocional. Necesito ser visto o vista, busco protección, reconocimiento o pertenencia, y espero que el otro sane lo que me dolió en la infancia. Aquí pueden aparecer vínculos intensos, dependientes o dolorosos.
“No amo desde la libertad, amo desde la necesidad”
Desde lo sistémico, muchas veces estamos intentando reparar algo pendiente con mamá, papá o figuras importantes del pasado.
- Elijo por lealtad al sistema familiar. En este caso, repito historias: Relaciones difíciles como las de mis padres Abandono, traición o sacrificio Parejas no disponibles Dinámicas de víctimas y salvadores
Esto es sin darnos cuenta, somos fieles a destinos anteriores del sistema.
“Cuando no vemos el patrón, lo repetimos”
Aquí el amor está mezclado con una lealtad inconsciente: “si tu sufriste, yo también”.
- Elijo desde la conciencia (AMOR adulto).
Les cuento que esta es la elección más sana y sobre todo madura:
- Ya veo mis patrones
- Tomo responsabilidad emocional
- No busco que el otro me complete
- Elijo desde la presencia y no desde la herida
Y aquí el amor no nace de la falta de… sino de la abundancia interna.
Mira, te doy un ejemplo: amor infantil, que espera y necesita, al amor adulto, que elige y se hace cargo.
Desde esta mirada, la pareja deja de ser un sostén de carencias y se convierte en un compañero de camino.
Y entonces, cuando puedes ver desde dónde eliges, recuperas tu poder, y así, cuando eliges desde la conciencia, tu historia comienza a cambiar.
“Cuando veo desde dónde amo, puedo cambiar cómo amo”
Te quiero dejar por aquí un ejercicio, te i|nvito a que te des ese permiso de sentir…
Lleva una mano a tu corazón y la otra al vientre.
Respira profundo tres veces.
Ahora internamente repite:
Gracias mamá por la vida.
Gracias papá por la vida.
Los tomo tal como son, honro su historia y su destino.
Haz una pausa...
Hoy me hago cargo de mí,
hoy elijo amar desde MI adulto.
Respira...
Y para terminar, cuando yo ocupo mi lugar, estoy disponible para un AMOR consciente.
Respira. Quédate unos segundos sintiendo tu cuerpo.
Siempre con amor, respeto y gratitud. ✨
Yo mera...
Sofia Mendoza |Terapeuta Sistemica Familiar



