Papá, hoy quiero hablar de nosotros

Escrito el 18/06/2026
Sofía Mendoza Hernández


Escribir sobre mi papá no es sencillo, sin embargo, hoy elijo compartir algunos fragmentos de nuestra historia.

Si algo de estas palabras resuena contigo, y se puedan convertir en una invitación a mirar tu propia historia con un poco más de amor. Cada familia y cada vínculo tienen su propia historia y camino. Quizá, al compartir un poco de mi experiencia, algo de tu propia historia pueda encontrar también un espacio para ser reconocido y mirado con respeto.

Por eso, hoy quiero hablarte un poco de mi papá.

Cada vez que llega el Día del Padre, descubro que dentro de mí viven muchos sentimientos al mismo tiempo. 🤍

Durante años pensé que tenía que elegir una sola versión de mi historia: agradecer o reclamar, recordar lo bonito o enfocarme en lo que dolió.

Hoy puedo entender que el corazón puede sostener ambas cosas. Mi papá era un hombre muy platicador. Le gustaba reír y tenía esa facilidad para caer bien. Era simpático, comelón, guapo y un poco vanidoso. Le gustaba vestir formal, muy al estilo de su época: saco, camisa y pantalón de vestir con su cinturón, siempre oliendo rico bien perfumado, con ese toque que yo llamaría pachuco, que lo hacía sentirse elegante y, a veces, luciendo sus zapatos de charol.

También le encantaban las fotografías con esas cámaras de rollo. Tenía una pasión especial por guardar recuerdos y regalar las fotos. Gracias a él quedaron capturados momentos que hoy forman parte de nuestra historia familiar. Y quizá gracias a él, hoy también amo la fotografía y la posibilidad de capturar momentos-instantes que se convierten en recuerdos.

Mi papá también tuvo sus propias luchas. Vivió el dolor de la adicción al alcohol y conoció de cerca el peso del cigarro. Sin embargo, admiro profundamente la valentía que tuvo para dejarlos por amor a su familia y por amor a nuestra madre, aunque para entonces muchas cosas ya habían cambiado y algunos vínculos se habían fracturado.
 



Yo fui separada de él siendo muy pequeña. Mis padres se separaron.

Desde la mirada de las Constelaciones Familiares, a veces observamos que estas separaciones tempranas pueden vivirse como un movimiento interrumpido hacia uno de nuestros padres. Puede ser que algunas personas se identifiquen con esta experiencia y puede ser que otras no.

Cada historia tiene su propio camino. Para mí, esa separación dejó preguntas, necesidades y heridas difíciles de nombrar durante mucho tiempo.

Yo necesitaba cercanía. Yo necesitaba más tiempo. Yo necesitaba sentir su presencia. Y al mismo tiempo, también conocí el amor hacia un padre.

Porque el amor entre padres e hijos no siempre desaparece cuando hay distancia. A veces permanece silencioso, esperando ser reconocido de una manera diferente.

Con el paso de los años, y desde mi propio camino personal y sistémico, he podido mirar a mi padre con otros ojos. No solamente como el padre que necesitaba, sino también como el hombre que fue. El hijo que alguna vez fue. El esposo que amó profundamente a nuestra madre, con quien construyó una familia de doce hijos.

Un hombre con recursos y limitaciones, con aciertos y errores, intentando hacerlo lo mejor posible con aquello que tenía disponible.

Esto no borra el dolor ni cambia la historia. Sin embargo, sí transforma la manera en que hoy la llevo en mi corazón. Y también, gracias al trabajo personal que realicé durante mi formación, ocurrió algo que nunca imaginé.

Durante muchos años miré a mi papá desde la ausencia, desde aquello que necesité y no tuve, desde la niña que fue separada muy pequeña de él. Y esa niña merecía ser vista, escuchada y abrazada. Sin embargo, poco a poco descubrí que mi historia no terminaba ahí.

Hoy, cada vez que la vida me presenta un desafío, cuando siento miedo o necesito valentía para dar un paso importante, cierro los ojos y tomo a mi padre en mi corazón. Y junto a él, también tomó a mi madre.

Los siento detrás de mí. No empujándome ni resolviendo mi vida, sino acompañándome desde el lugar que les corresponde: como los grandes que me dieron la vida y desde esa fuerza yo puedo seguir caminando. Y ahí hay algo profundamente amoroso en mirar que no camino sola.

Hoy puedo reconocer que la vida llegó a mí a través de ellos. Y con todo lo vivido, elijo tomarla y hacer algo bueno con ella. ✨

Este Día del Padre no quiero hablar de padres perfectos. Quiero hablar de padres reales. De hombres con luces y sombras, con aciertos y errores, con historias que también los marcaron. De hijos e hijas que siguen aprendiendo a mirar su propia historia con más verdad y menos juicio.
 


"Y puedo decir Papá, hoy te miro completo..."


Con tu sonrisa, tus fotografías, tu elegancia, tus luchas, tu amor por mamá, tus intentos, tus errores y tu humanidad.

Y desde el lugar que hoy ocupo como hija, tomo la vida que vino a través de ti. No para repetir tu historia ni para cargar con lo que no me corresponde, sino para honrarla viviendo plenamente la mía.

Gracias, papá.

Hace algunos años partiste de este plano, sin embargo el amor encuentra formas distintas de permanecer. Hasta donde estés, te mando un beso y un abrazo llenos de amor. Te amo. Y seguiré honrando la vida que llegó hasta mí a través de ti.
 


Y gracias a todos los padres que, a su manera, han intentado amar con los recursos que tenían. “Feliz Día del Padre”


Y a quienes este día les despierta gratitud, nostalgia, tristeza o preguntas aún sin respuesta, deseo que puedan mirar su historia con un poco más de ternura.

Porque quizá sanar no sea olvidar ni cambiar lo que fue. Tal vez sanar sea reconocer nuestra historia tal como es, tomar la fuerza de la vida que llegó hasta nosotros y confiar en que, desde ahí, siempre podemos elegir cómo queremos caminar lo que sigue.



Siempre con amor, respeto y gratitud 
Cuando miramos con amor, la paz encuentra su lugar.💫
Sofia Mendoza |Terapeuta Sistemica Familiar

 




En Alma Familiar encontrarás herramientas y contenido para seguir sanando tu vínculo con tu sistema familiar, a tu ritmo, desde donde estés.

Y si sientes que quieres ir más profundo, da ese paso hoy.

Agenda tu consulta y trabajemos juntos en lo que necesitas mirar.